Con el objetivo de detener la práctica destructiva de extraer y comercializar musgos, líquenes, barba de palo, helechos arborescentes, frailejones y bromelias, especies que son utilizadas tradicionalmente para adornar nacimientos y decoraciones navideñas, se dio inicio a la campaña “Navidad Sin Musgo, en Paz y con Soberanía”.
La misma, lanzada por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, inició desde el pasado 1 de noviembre, operativos de fiscalización en todo el país cumpliendo con la prohibición de la extracción, transporte y comercialización de estas especies vulnerables, expuesta en la Resolución 000175 de la Gaceta Oficial 40.305 del año 2013.
Guardián del agua y la vida
La campaña busca resaltar la importancia ecológica crítica del musgo en los ecosistemas venezolanos, especialmente en los páramos. El ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo, Ricardo Molina, enfatizó que los musgos no son meros adornos, sino indicadores vitales de la salud ambiental y reguladores esenciales del clima:
Los musgos funcionan como esponjas naturales, absorbiendo y reteniendo enormes cantidades de agua de la neblina y la lluvia. Esta función es crucial para regular el balance hídrico de los bosques y páramos, liberando el agua lentamente y alimentando así los ríos y quebradas durante el verano.
Sus densas redes de filamentos ayudan a proteger el suelo de la erosión causada por el viento y el agua. Son protectores de la biodiversidad, albergando microorganismos, pequeños insectos e incluso las semillas de otras plantas.
El ministro recordó que Venezuela cuenta con una riqueza biológica de 232 géneros y 1.012 especies de musgo, y su extracción masiva compromete la estabilidad de los ecosistemas.
Sanciones por delito ambiental
El operativo activó cuerpos de seguridad como la Guardería Ambiental de la GNB, el CICPC, la PNB Ambiental y el Ministerio Público, para accionar contra los infractores.
«Si usted se dedica a eso, nosotros… vamos a accionar. Eviten las sanciones, eviten la vergüenza de quedar en evidencia ante la población como enemigos de la Madre Tierra”, manifestó Molina
Los ilícitos ambientales serán sancionados según lo estipulado en la Ley de Bosques (Artículo 154), con multas que oscilan entre 3.000 y 10.000 unidades tributarias. Además de las multas, se podrán imponer charlas educativas relativas a la protección de la biodiversidad o labores socioambientales supervisadas por las autoridades.
Los operativos de fiscalización se concentrarán en los estados más afectados por esta extracción, incluyendo El Junquito (Caracas), La Colonia Tovar (Aragua), Miranda, Táchira, Mérida y Trujillo. La campaña promueve el uso de materiales alternativos y sostenibles para las decoraciones navideñas, incentivando a la población a convertirse en custodios de su patrimonio natural.







