La crisis eléctrica en el occidente de Venezuela suma un nuevo capítulo este marzo de 2026. El gobernador del estado Mérida, Arnaldo Sánchez, anunció que se implementará un Plan de Administración de Cargas (PAC) de carácter preventivo. Esta medida busca frenar el deterioro del suministro, que ha presentado fallas prolongadas durante las últimas semanas en toda la región andina.
Según el mandatario regional, la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se ha visto agravada por la ola de incendios forestales que azota a varios estados. «Los incendios aumentan la tensión y disparan la electricidad; esto ha afectado no solo a Mérida, sino también a Trujillo, Barinas, Portuguesa y el Zulia», explicó Sánchez.
Estrategia para abril y mayo
El objetivo principal de este racionamiento preventivo es la preservación del recurso hídrico. Al administrar la demanda ahora, el gobierno regional espera:
- Proteger las represas: Mantener niveles de agua suficientes para la generación hidroeléctrica durante los meses más críticos de la sequía (abril y mayo).
- Evitar un colapso mayor: Disminuir el riesgo de apagones nacionales o fallas sistémicas que dejen a ciudades enteras sin luz por días.
- Equilibrio de carga: Coordinar con el SEN para que la demanda no sobrepase la capacidad de generación actual, debilitada por las condiciones climáticas.






