En el marco del Foro Económico de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración está «ayudando» al país y confirmó la recepción de 50 millones de barriles de Petróleo de Venezuela. Estas declaraciones ocurren en un contexto de máxima tensión tras la reciente operación militar estadounidense que culminó con el traslado del presidente Nicolás Maduro a Nueva York.
Trump pronosticó un cambio drástico en las finanzas de la nación, afirmando que los ingresos por hidrocarburos crecerán exponencialmente. Según el mandatario, el interés de las principales operadoras por el Petróleo de Venezuela ha repuntado, a pesar de las sanciones que previamente paralizaron la industria nacional.
Impacto en la producción y el Petróleo de Venezuela
La industria energética, cuya columna vertebral reside en zonas como la Cuenca del Lago de Maracaibo en el Zulia, enfrentó una caída del 87% en su capacidad operativa entre 2015 y 2020. No obstante, la actual administración en Caracas, liderada por Delcy Rodríguez, reportó el ingreso de 300 millones de dólares por ventas recientes, confirmando una reactivación de los flujos comerciales de Petróleo de Venezuela con Washington bajo «criterios de legalidad».
Contexto del conflicto y bajas civiles
La normalización de estos envíos de crudo sucede a pocos días de la agresión militar masiva lanzada por EE. UU. el pasado 3 de enero. La operación, que afectó zonas estratégicas en Caracas y el centro del país, dejó un saldo de al menos 100 fallecidos. Mientras Rusia y China exigen la liberación de Maduro, el gobierno venezolano ha desmentido negociaciones previas sobre el Petróleo de Venezuela entre Diosdado Cabello y la Casa Blanca, calificando tales reportes como «noticias falsas».
Agencias/OZ






