Durante la sesión de instalación de la Asamblea Nacional (AN) para el periodo legislativo 2025-2031, el diputado Nicolás Maduro Guerra fue el encargado de presentar la propuesta para la nueva junta directiva del Parlamento. En un discurso marcado por la emotividad y la denuncia internacional, el legislador se refirió a la situación actual de su padre, Nicolás Maduro, y de Cilia Flores, asegurando que ambos regresarán al país.
Un llamado a la comunidad internacional
Maduro Guerra calificó la ausencia del mandatario como un «secuestro» que representa un precedente peligroso para la estabilidad global. Según el diputado, este hecho no constituye un conflicto bilateral aislado, sino una ruptura del sistema internacional y una violación directa al derecho internacional que pone en riesgo la soberanía de cualquier nación independiente.
«Si el derecho internacional se viola, es una regresión peligrosa para todo el orden mundial. Hoy es Venezuela, mañana cualquier nación que no se deje someter», advirtió el parlamentario ante la plenaria.
Resistencia y esperanza
En su intervención, destacó la formación humanista y revolucionaria que recibió de sus padres, a quienes describió como figuras leales a sus principios. Asimismo, subrayó que la movilización popular, tanto dentro como fuera de Venezuela, es la clave para lo que denominó el triunfo de la verdad.
El diputado también alertó sobre una posible «guerra del relato» impulsada por sectores externos para distorsionar la realidad venezolana. No obstante, afirmó que el pueblo posee una conciencia histórica que le impide ser manipulado.
Finalmente, Maduro Guerra exhortó a mantener la ruta de la paz y el desarrollo económico, exigiendo respeto a la autodeterminación de Venezuela para construir un futuro sin interferencias extranjeras y por el regreso de Nicolás Maduro.
Agencias






