En el marco de la primera cumbre bilateral entre España y Brasil, celebrada en Barcelona, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reafirmó este viernes su postura de no injerencia en los asuntos internos de Venezuela. Durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo español, Pedro Sánchez, el mandatario suramericano enfatizó la importancia de respetar la autonomía del país vecino ante el panorama político actual.
Lula señaló que la permanencia de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el poder es una cuestión de legitimidad institucional tras la caída del anterior ejecutivo, y que cualquier decisión sobre futuras elecciones corresponde exclusivamente a los actores políticos y al pueblo de Venezuela.
Respeto a las instituciones y autonomía nacional
En este sentido, el mandatario brasileño, quien cumplió 80 años recientemente, fue tajante al desmarcarse de las presiones internacionales que buscan tutelar el proceso político venezolano. Lula insistió en que su prioridad se mantiene en la gestión de los problemas internos de Brasil, aunque expresó su deseo de ver a una Venezuela próspera y soberana.
«Venezuela es destino de los venezolanos. Nosotros tenemos que respetar las decisiones de que Venezuela cuide su destino», recalcó el mandatario ante los medios internacionales.
Contrastes diplomáticos en Madrid
La declaración de Lula coincide con la presencia en la capital española de la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. Mientras el líder brasileño abogaba por la no intervención, en Madrid, el jefe de la oposición española, Alberto Núñez Feijóo, recibía a Machado exigiendo un calendario electoral «explícito» y garantías para el retorno de la dirigente a suelo venezolano.






