El Centro de la Diversidad Cultural (CDC), en su sede del estado Zulia, inauguró la significativa muestra de Nacimientos y Pesebres “La Luz del Mesías”, un espacio dedicado a exhibir la creatividad artesanal en la representación de nacimientos y pesebres.
La exposición presenta más de 40 piezas que utilizan la muñequería de trapo como técnica principal, aunque también integra otras disciplinas como la cerámica artesanal, alambrismo, tallado en madera y anime, tejido en fibras vegetales, técnicas de reutilización y tejidos amigurumi y en mostacillas.
Mirta Colina, delegada del CDC en el Zulia, destacó la innovación de las propuestas. Entre los motivos expuestos, resaltan pesebres del pueblo wayúu y, en homenajes globales, escenificaciones del nacimiento del Niño Jesús en representación a los pueblos de Palestina, Haití, Sudán y El Congo.
La participación colectiva resalta con el trabajo conjunto del CDC, el Museo de Artes Gráficas Luis Chacón de la Alcaldía de Maracaibo, y los colectivos Muñequeras de Maracaibo, Consejo de Artesanas y Artesanos de Maracaibo, y la Sección de Tejidos de la Dirección de Cultura del ayuntamiento marabino.
La inauguración fue ambientada con un pesebre viviente, la presentación de niños y niñas del Kinder Musical de la Alcaldía de Maracaibo y la presentación musical de los Hermanos Jiménez-Fuenmayor.
La muñeca de trapo en la memoria histórica
La muñeca de trapo es más que un simple juguete o una pieza de artesanía en esta muestra; representa un poderoso símbolo en la memoria histórica y cultural de las comunidades, especialmente en América Latina y Venezuela
En un contexto de escasez o de limitaciones económicas, la muñeca de trapo emerge como un símbolo de resistencia y creatividad popular. Es un juguete que no depende de la industrialización, sino del ingenio, la reutilización de materiales y la transmisión de saberes de generación en generación.
Al ser elaborada a mano y con materiales locales, cada muñeca lleva impresos los patrones, vestimentas y rasgos de la identidad cultural de quien la crea o la recibe. En el contexto de esta exposición, su uso para representar al pueblo wayúu o a las naciones en conflicto (Palestina, El Congo) carga la figura con un profundo sentido político y social, transformando la pieza artesanal en un testimonio.
Conexión con el linaje femenino
Tradicionalmente, la elaboración de muñecas de trapo ha sido un arte transmitido entre mujeres, conectando a abuelas, madres e hijas. Esto la convierte en una guardiana de las historias familiares, las habilidades textiles y las narrativas orales.
En la historia personal, la muñeca de trapo es a menudo el primer objeto de apego, ayudando en el desarrollo de la identidad y la socialización. Al ser suave y no rígida, fomenta un afecto más orgánico y duradero que perdura en la memoria emocional de la persona.
En el marco de «La Luz del Mesías», el uso de la muñeca de trapo eleva el pesebre de una simple decoración a una obra de arte con conciencia social y herencia cultural.






