El segunda base venezolano José Altuve continúa blindando su expediente de cara a un futuro ingreso al Salón de la Fama. Este miércoles, el camarero de los Astros de Houston alcanzó la cifra redonda de las 900 carreras impulsadas en su trayectoria en las Grandes Ligas, consolidándose como uno de los peloteros criollos más influyentes de la historia.
La hazaña se concretó durante el triunfo de los Astros 4-3 sobre los Marineros de Seattle en el Daikin Park. En un encuentro que se extendió a diez entradas, Altuve fue determinante al fletar dos de las anotaciones de su equipo mediante un boleto con las bases llenas y un elevado de sacrificio, pese a no conectar imparables en tres turnos oficiales.
Camino a Cooperstown
A sus 36 años, el oriundo de Maracay, estado Aragua, enfoca sus esfuerzos en mantener la durabilidad física para seguir escalando peldaños estadísticos. Con un promedio vitalicio de .302 y 258 cuadrangulares en más de 2.000 juegos disputados, el «Astroboy» ya tiene en la mira su próximo gran objetivo: las 1.000 carreras remolcadas, meta que podría alcanzar en la venidera campaña.
Temporada de ajustes
Aunque la presente zafra ha sido discreta para el maracayero, bateando para .252 con 11 remolques en 40 compromisos, su jerarquía sigue intacta. Recientemente, Altuve también ingresó al exclusivo club de los 700 extrabases, demostrando que, a pesar de estar en la etapa madura de su carrera, su capacidad para producir en momentos apremiantes sigue siendo una pieza vital para la organización de Houston.






