Este jueves 30 de julio de 2026, el presidente argentino Javier Milei modificó por decreto la Ley de Migraciones para prohibir el ingreso, ordenar la expulsión y cancelar la residencia de aquellos extranjeros que expresen mensajes de odio o inciten a la violencia contra el país sudamericano o sus ciudadanos.
La medida surge como respuesta institucional a las recientes manifestaciones de hostilidad y a lo que el mandatario calificó como una «campaña antiargentina». No obstante, la normativa oficial aclara que la penalización no aplicará bajo ningún concepto sobre críticas políticas, académicas o expresiones de disenso ideológico amparadas constitucionalmente. El decreto se encuentra en vigencia, a la espera de que el Congreso se pronuncie sobre su validez.
Contexto regional y alcance del decreto
El texto legal detalla que las sanciones se aplicarán a quienes dirijan agresiones verbales o escritas motivadas por la nacionalidad. Esta decisión se enmarca en un escenario de tensiones diplomáticas, incluyendo un reciente roce con el gobierno de Brasil tras declaraciones del mandatario argentino.






