En una operación conjunta que escala la tensión en Medio Oriente, las fuerzas de Israel y Estados Unidos confirmaron la muerte del general de división Mayid Jadamí , jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria de Irán. El deceso fue ratificado por el cuerpo militar de élite iraní, calificando el hecho como un «martirio» tras un ataque directo contra Teherán.
Desarticulación del mando militar iraní
La eliminación de Jadamí representa un golpe estratégico a la estructura de seguridad de la República Islámica. Jadamí había asumido el cargo en junio de 2025, tras la caída de su predecesor, en un intento por reorganizar la inteligencia del país en pleno conflicto.
Además de Jadamí, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó la baja de otros mandos clave:
- Ajer Bakri: Comandante de la Unidad 840 de la Fuerza Quds , señalado como responsable de operaciones exteriores y ataques contra objetivos judíos a nivel global.
- Efecto dominó: Desde el inicio de la ofensiva el pasado 28 de febrero, la lista de bajas incluye figuras de la talla del líder supremo Alí Jameneí , el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpur , y el jefe del Estado Mayor, Abdorrahim Musaví .
«Otro brazo central del régimen iraní ha sido cercenado», afirmó Netanyahu al celebrar el éxito de la operación que busca neutralizar la capacidad de respuesta de Teherán.
Un conflicto que redefine la región
El asesinato de Jadamí se suma a una serie de ataques sistemáticos contra la dirigencia política y militar de Irán. Con la pérdida de figuras como Alí Lariyani , secretario del Consejo de Seguridad Nacional, el país enfrenta una crisis de liderazgo sin precedentes en medio de la agresión conjunta no provocada, según la narrativa de los medios oficiales iraníes.
Este nuevo episodio ocurre en un momento crítico, mientras mediadores regionales intentan establecer un corredor de diálogo en Pakistán para frenar la escalada belica que mantiene en vilo al mercado energético mundial.






