El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó este martes 31 de marzo que la República Islámica no ha respondido a ninguna de las 15 propuestas presentadas por el gobierno de Estados Unidos. Araghchi aclaró que, aunque existe un intercambio de mensajes a través del enviado Steve Witkoff y aliados regionales, actualmente no se llevan a cabo negociaciones formales para detener el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.
El canciller enfatizó que Teherán no ha tomado una decisión sobre el fondo de las conversaciones y reiteró una postura firme: la nación persa no aceptará un alto el fuego parcial, exigiendo en su lugar el cese total de las hostilidades en toda la región de Oriente Medio.
Postura de Teherán ante la presión de Washington
En este sentido, Araghchi lanzó una seria advertencia al presidente Donald Trump, señalando que Irán no puede ser amenazado y exigiendo respeto hacia su pueblo. Las declaraciones surgen tras un mes de agresiones conjuntas entre Israel y EE. UU. que han transformado el panorama político y militar en la zona.
Preparación para una confrontación terrestre
El alto cargo iraní destacó los siguientes puntos clave sobre la situación actual:
- Capacidad de respuesta: La República Islámica asegura estar preparada para cualquier tipo de confrontación terrestre.
- Coordinación interna: Los mensajes diplomáticos se gestionan bajo estricta supervisión de las instituciones de seguridad iraníes.
- Sucesión de mando: Tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí en febrero, el nuevo líder supremo, Mojtabá Jameneí, mantiene la línea de resistencia frente a la ofensiva extranjera.
Por consiguiente, la crisis continúa impactando la economía global debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, medida que mantiene restringido el flujo del 20 % del crudo mundial y afecta directamente los mercados de combustibles en naciones dependientes de la estabilidad petrolera, incluyendo las proyecciones de exportación en el estado Zulia y el resto de Venezuela.






