Irán mantendrá el control estratégico del estrecho de Ormuz, según confirmaron portavoces oficiales tras finalizar una intensa ronda de negociaciones técnicas con la delegación de los Estados Unidos en Suiza. Este histórico acercamiento busca trazar una hoja de ruta definitiva para poner fin al conflicto armado en Oriente Medio.
La jornada de discusiones en los Alpes suizos cerró con avances significativos. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, celebró los consensos alcanzados y anunció, como primer gesto de distensión, la suspensión temporal por dos meses de las sanciones petroleras que pesaban sobre la nación persa.
Diplomacia en los Alpes: Las bases de un acuerdo final
Las conversaciones de alto nivel contaron con la participación directa del negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y representantes norteamericanos en el complejo de Bürgenstock. Tras un maratón de 18 horas de debates políticos, las delegaciones principales delegaron en sus equipos técnicos el desarrollo de los anexos del acuerdo, permitiendo un respiro inmediato en el mercado energético internacional con el levantamiento provisional del veto al crudo iraní.
El Estrecho de Ormuz como punto innegociable
A pesar de la flexibilidad en materia económica, la delegación de Teherán se mantuvo firme en su soberanía marítima. El gobierno iraní ratificó que la seguridad y el control operativo del estrecho de Ormuz —el paso fluvial más importante del mundo para el tránsito de petróleo— seguirán bajo la estricta jurisdicción de sus fuerzas armadas, un punto que la Casa Blanca ha tenido que asimilar para asegurar la continuidad del alto al fuego global.






