En un giro determinante de la geopolítica internacional, el Gobierno de Irán rechazó formalmente la propuesta de paz presentada por Estados Unidos, asegurando que el fin de las hostilidades y la guerra con Israel y la administración de Donald Trump solo ocurrirá bajo sus propios términos. Un alto funcionario político declaró a la cadena Press TV que la República Islámica mantendrá sus operaciones defensivas hasta que se cumplan cinco exigencias fundamentales.
Teherán calificó los recientes acercamientos diplomáticos de Washington como «excesivos» y desconectados de la realidad en el campo de batalla. Según la fuente oficial, Irán no aceptará treguas parciales y exige garantías internacionales que reconozcan su soberanía, especialmente sobre puntos estratégicos como el Estrecho de Ormuz, advirtiendo que la guerra terminará cuando ellos lo decidan y no bajo el cronograma de la Casa Blanca.
La postura inflexible de Teherán sobre el control del Estrecho de Ormuz introduce un factor de alta volatilidad en los mercados energéticos globales. Al ser este paso marítimo la vía principal para el tránsito de crudo desde el Medio Oriente, cualquier restricción o ejercicio de autoridad soberana por parte de Irán podría disparar los precios del petróleo a niveles históricos. Analistas internacionales sugieren que esta condición busca presionar no solo a Washington, sino a toda la comunidad internacional para forzar una mediación que garantice las reparaciones de guerra exigidas por la República Islámica.
Perspectivas de Mediación en el Escenario de Ginebra
Tras el fracaso de las rondas previas de negociación en 2025 y principios de 2026, el panorama diplomático se torna incierto ante la negativa de Irán de sentarse a la mesa sin una aceptación previa de sus términos. Los intermediarios que actúan en Ginebra enfrentan ahora el reto de conciliar las propuestas «excesivas» de la administración Trump con las demandas de «reconocimiento soberano» iraníes. Mientras tanto, la persistencia de las operaciones defensivas en todos los frentes de resistencia sugiere que el conflicto se encamina hacia una fase de desgaste prolongado, alejando la posibilidad de una tregua inmediata en la región.
Agencias/OZ






