Irán ha acusado formalmente a Israel de intentar descarrilar los esfuerzos de paz en Oriente Medio. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó las recientes ofensivas israelíes en territorio libanés como una estrategia deliberada para prolongar el conflicto y neutralizar cualquier avance diplomático.
Durante una llamada telefónica con su homólogo de Chipre, Constantinos Kombos, Araghchi defendió la postura de Teherán, describiéndola como un «enfoque responsable». El canciller aseguró que Irán ha aceptado propuestas de mediación para un alto el fuego permanente, pero señaló que las acciones militares de Israel contradicen la búsqueda de estabilidad regional.
Por su parte, Kombos, representando la presidencia rotatoria de la Unión Europea, instó a todas las partes a respetar la tregua y priorizar los canales diplomáticos para evitar una catástrofe mayor.
El Estrecho de Ormuz y la mediación con EE. UU.
La situación se ha agravado tras el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, una medida de presión ante lo que consideran violaciones constantes de la tregua por parte del «país hebreo». Teherán ha establecido como condición clave para la desescalada que las fuerzas del Pentágono e Israel cesen la ofensiva en el Líbano.
El factor nuclear en la agenda de Trump
Mientras la tensión militar aumenta, la Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, reiteró que la renuncia de Irán al uranio altamente enriquecido es la prioridad número uno para la administración de Donald Trump. Esta exigencia histórica de Washington sigue siendo rechazada categóricamente por la nación persa, complicando aún más el panorama de negociación.






