El incendio forestal declarado el pasado miércoles en el municipio de Orés, cerca de Zaragoza, ha superado las 12.000 hectáreas consumidas, según informó Roberto Bermúdez de Castro, encargado de Interior del Gobierno aragonés. La situación sigue siendo crítica, con el fuego manteniéndose «muy activo» tras una noche de labores intensas y complejas para los equipos de emergencia.
El despliegue operativo cuenta con más de 450 bomberos, apoyados por 300 efectivos del ejército y unos 30 medios aéreos que trabajan incesantemente para frenar el avance de las llamas. Hasta el momento, las autoridades han priorizado la protección de los núcleos habitados, habiendo evacuado preventivamente cinco pueblos de la zona, afortunadamente sin reportar víctimas fatales.
Emergencia climática y riesgo de propagación
Este siniestro se suma a una racha de incendios preocupante en España, marcado por el reciente desastre en Almería. Las autoridades advierten que el riesgo de propagación sigue siendo muy alto, exacerbado por las condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas que superan los 40 ºC. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha subrayado que los efectos de la emergencia climática son cada vez más graves, previendo un verano particularmente complejo para la nación tras el récord histórico de 393.000 hectáreas calcinadas en 2025.






