Un fuerte incendio forestal desatado en la ruta hacia la ciudadela inca de Machu Picchu, en el sur de Perú, obligó a suspender este martes el servicio de trenes que conducen al famoso sitio arqueológico. La emergencia afectó de forma directa a cientos de turistas, según informaron fuentes oficiales.
El fuego se originó específicamente a la altura del kilómetro 107 del tramo que conecta la localidad de Ollantaytambo con Machu Picchu, provocando además el desprendimiento y caída de rocas hacia los rieles, de acuerdo con la agencia oficial Andina.
Acciones de monitoreo y protocolos oficiales
Ante la contingencia, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) emitió un comunicado informando que realiza un monitoreo permanente de la situación. Asimismo, confirmó que la circulación ferroviaria fue detenida temporalmente por razones estrictamente preventivas.
«Las medidas adoptadas tienen como objetivo primordial salvaguardar la integridad de los pasajeros, del personal operativo y garantizar condiciones seguras y adecuadas para restablecer el funcionamiento de la vía férrea», indicó la cartera ministerial, solicitando comprensión a los visitantes nacionales y extranjeros.
Por su parte, la empresa concesionaria Ferrocarril Trasandino (Fetransa) detalló que autorizará el envío de convoyes de emergencia para evacuar a las personas varadas en la estación apenas las condiciones del terreno garanticen total seguridad.
Afectación en frecuencias y alta temporada turística
La empresa operadora Perú Rail confirmó la cancelación de diez frecuencias de salida durante la jornada del martes, de las cuales tres correspondían a la estación de Ollantaytambo y siete a la de Machu Picchu.
Este incidente ocurre en plena temporada alta para el emblemático complejo arqueológico ubicado en Cusco, el cual recibe un aforo diario de 5.600 visitantes tras su ampliación en junio pasado. Paralelamente, la zona ha registrado alta demanda de boletos y largas filas presenciales, mientras que organizaciones internacionales como New 7 Wonders advirtieron recientemente sobre la persistencia de retos en materia de infraestructura para proteger el estatus del monumento.






