El Ejecutivo nacional puso en marcha una comisión especial encargada de evaluar el estado actual de las empresas públicas, con el objetivo de tomar decisiones que permitan mejorar la eficiencia en el uso de los recursos del país. La instancia fue instalada este miércoles 22 de abril bajo la coordinación de la vicepresidenta ejecutiva y presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el marco de una reunión con el equipo económico.
La nueva Comisión de Evaluación de Activos Públicos tendrá la responsabilidad de revisar a fondo el funcionamiento de las industrias en manos del Estado, en un contexto donde muchas de ellas presentan bajos niveles de producción o permanecen inactivas. Según lo anunciado, el análisis abarcará más de 300 empresas públicas, lo que podría derivar en un proceso amplio de transformación del aparato productivo estatal.
Durante el encuentro, Rodríguez explicó que la estrategia del Gobierno contempla identificar cuáles activos son realmente estratégicos para el desarrollo nacional y cuáles pueden considerarse prescindibles. En este sentido, también se evaluará la posibilidad de establecer alianzas con el sector privado, así como la liquidación de empresas que ya no resulten sostenibles, con la intención de aprovechar sus recursos y reducir cargas administrativas.
La medida marca una apertura hacia una mayor participación del capital privado en sectores que tradicionalmente han estado bajo control estatal. El Ejecutivo plantea que esta vía permitiría reactivar operaciones detenidas y mejorar la productividad, en medio de un escenario económico que exige mayor eficiencia y resultados concretos.
La comisión está integrada por representantes del área económica, financiera, industrial, jurídica y comunal, además de incluir la visión del sector privado a través de un vocero empresarial. Esta combinación busca equilibrar criterios técnicos y políticos en la toma de decisiones sobre el futuro de las empresas públicas.
En el caso del estado Zulia, donde diversas industrias estatales han sufrido paralización o baja operatividad en los últimos años, esta política podría tener efectos directos. La posible reactivación de plantas, la llegada de inversión privada o incluso el cierre definitivo de algunas empresas impactaría en el empleo, los servicios y la dinámica económica regional.
No obstante, el alcance real de estas medidas dependerá de cómo se ejecuten los procesos de evaluación y de la transparencia en la selección de las empresas que serán intervenidas. También será clave conocer las condiciones bajo las cuales se promoverán las alianzas o transferencias al sector privado.
Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.






