El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la reapertura total del espacio aéreo comercial con Venezuela. De esta manera, el mandatario confirmó que los ciudadanos estadounidenses podrán viajar próximamente al país suramericano, revirtiendo el cierre unilateral que se mantenía desde noviembre pasado como parte de las tensiones diplomáticas.
«Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo», declaró Trump durante una reunión de gabinete. Asimismo, el mandatario admitió que la conectividad ha estado bajo un control estricto, pero aseguró que esta medida permitirá el retorno de quienes desean visitar la nación.
Alianza petrolera y el nuevo espacio aéreo comercial
Por otra parte, Trump elogió el liderazgo actual en Caracas y reiteró que la relación binacional es «muy buena». En este sentido, reveló que compañías estadounidenses ya se encuentran en territorio venezolano explorando ubicaciones para emprender negocios lucrativos, especialmente en el sector energético, lo que justifica la urgencia de normalizar el zona aérea entre ambos países.
Impacto en la industria energética y el nuevo espacio aéreo comercial
Según el mandatario, las petroleras generarán una «enorme riqueza» para ambas naciones. Por consiguiente, los secretarios Chris Wright (Energía) y Doug Burgum (Interior) lideran la representación de Washington en estas negociaciones comerciales de alto nivel que acompañan la apertura de los cielos.
Antecedentes de la crisis política
Cabe recordar que este anuncio surge tras un periodo de extrema tensión militar. El pasado 3 de enero, se registró una incursión estadounidense que afectó la Gran Caracas y derivó en el traslado del mandatario Nicolás Maduro a Nueva York. Sin embargo, Trump afirmó haber cancelado una «segunda ola de ataques» debido a la actual cooperación de las autoridades venezolanas para restablecer, entre otros puntos, el espacio aéreo comercial con Venezuela.
Reacción de la comunidad internacional
Finalmente, mientras Washington suaviza las restricciones aéreas, la comunidad internacional —incluyendo a Rusia y China— mantiene su postura de exigir la liberación de Maduro. Por lo tanto, el mundo observa con cautela cómo avanza la normalización de la soberanía y la conectividad en la región.
Agencias/OZ






