En el estado Zulia se concretó un «frente común e histórico» entre el empresariado, el Gobierno Nacional y el regional para proteger la actividad de producción y exportación del cangrejo azul, rubro, cuya carne es apreciada internacionalmente, se reproduce en las aguas del Lago de Maracaibo, abarcando 12 municipios del Zulia, además de una localidad merideña y una del estado Trujillo.
Este acuerdo, que busca asegurar la continuidad y prosperidad de esta economía vital para Venezuela, se concretó en una reunión liderada por el gobernador Luis Caldera y el ministro de Pesca y Acuicultura, Juan Carlos Loyo, junto a voceros de las 22 plantas procesadoras, representantes de pescadores y del encadenamiento productivo.
El ministro Loyo destacó la magnitud del sector en el Zulia, que involucra a cerca de 15.000 pescadores, 4.000 botes y 22 plantas procesadoras, siendo un producto fundamentalmente de exportación. El eje central del encuentro, manifestaron el gobernador Caldera y el ministro Loyo, es la necesidad de blindar el proceso económico frente a las agresiones externas.
Loyo explicó que se realizó un chequeo riguroso del protocolo de seguridad del producto de exportación para garantizar el éxito de la zafra que se comenzó este mes de octubre, siguiendo la directriz del presidente Nicolás Maduro de desarrollar la economía de la pesca y tomar «todas las precauciones frente a la agresión».
La unión se estableció para asegurar que la economía del rubro continúe próspera, transparente y sostenible.
Francisco Martínez, presidente presidente de la Cámara de Industrias Procesadoras de Cangrejos de Venezuela (Caiproca), celebró el compromiso y aseguró que el empresariado asume la responsabilidad de trabajar en conjunto con los organismos de seguridad para que la actividad «no sea contaminada»; mientras que Mario Albornoz, de la procesadora Vikingo, solicitó apoyo para blindar la producción en esta «atípica» temporada y garantizar una zafra sana y segura.






