En una reciente entrevista concedida a la revista Time, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó que en Venezuela habrá elecciones en el futuro, aunque actualmente lo considera «demasiado pronto» debido a la reciente reconfiguración política del país.
El mandatario estadounidense destacó que la relación bilateral atraviesa un momento favorable y subrayó la cooperación con el actual gobierno encargado, mencionando expresamente a Delcy Rodríguez. Asimismo, indicó que importantes corporaciones petroleras internacionales, como Exxon y Chevron, ya operan en territorio venezolano, lo que —a su juicio— está generando beneficios económicos para ambas partes bajo el control y supervisión de Washington.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, profundizó sobre los retos institucionales de la nación durante su balance tras la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Rubio señaló que la reconstrucción del país requiere un abordaje simultáneo que incluya la recuperación económica, la reestructuración de la abultada deuda soberana y la atención a los daños estructurales agravados por catástrofes naturales recientes.
El jefe de la diplomacia estadounidense también enfatizó que la transición política marcha a través de diálogos con la Asamblea Nacional de 2015 para sentar bases sólidas. Subrayó que el objetivo central no es únicamente la celebración de comicios, sino la consolidación de una república duradera que cuente con partidos políticos reorganizados, libertad de prensa y garantías para la participación de los diversos sectores de la oposición, incluidos dirigentes en el exilio como María Corina Machado.






