Las fuerzas militares de Estados Unidos y de Irán desataron este jueves una nueva oleada de ataques masivos con misiles, destruyendo las esperanzas de una resolución rápida para el conflicto de cinco meses que mantiene en jaque a la economía global y dispara los precios del combustible.
Impactos regionales y víctimas fatales
En este sentido, el ejército de Kuwait confirmó la muerte de un trabajador y graves daños estructurales en un edificio empresarial ubicado en el norte del país, tras recibir el impacto de un proyectil iraní. Por su parte, las defensas antiaéreas de Jordania neutralizaron cinco misiles lanzados desde territorio persa por segundo día consecutivo.
Ambos países actúan como aliados estratégicos de Washington y albergan tropas estadounidenses en sus territorios. Paralelamente, un ataque coordinado entre Estados Unidos y Arabia Saudí contra milicias respaldadas por Irán en Irak dejó un saldo de al menos 20 combatientes y 6 asesores iraníes muertos.
Respuesta militar estadounidense
El Comando Central estadounidense informó sobre el despliegue de una intensa ofensiva que duró más de dos horas. Durante la operación, las fuerzas norteamericanas destruyeron decenas de objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán, abarcando centros de mando, instalaciones de misiles, drones y puestos de vigilancia costera.
En respuesta, la agencia oficial iraní IRNA reportó la muerte de tres personas y dos heridos en la isla de Qeshm, situada en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz, epicentro global del suministro energético.
Esfuerzos diplomáticos en curso
A pesar del recrudecimiento bélico, diplomáticos internacionales intentan rescatar las negociaciones. Pakistán, mediador en un acuerdo provisional previo, confirmó que los diálogos continúan vigentes para lograr la desescalada y normalizar la situación en el estrecho de Ormuz.






