Las fuerzas armadas de Estados Unidos informaron el miércoles 17 de diciembre sobre la destrucción de una embarcación en aguas del Pacífico oriental, identificada como presunta narcolancha. El ataque dejó un saldo de cuatro fallecidos.
De acuerdo con el Comando Sur, los servicios de inteligencia confirmaron que el navío transitaba por una ruta conocida de narcotráfico y realizaba operaciones vinculadas supuestamente al transporte de drogas.
Desde el inicio de la campaña antinarcóticos en septiembre, Washington ha ejecutado más de 25 acciones similares, con un balance de al menos 99 muertos. El anuncio se produce en medio de un incremento de las tensiones con Venezuela, luego de que el presidente Donald Trump acusara al país suramericano de apropiarse de petróleo y activos estadounidenses.
El martes, Trump ordenó la incautación de todos los petroleros venezolanos sancionados, medida que ya se aplicó la semana pasada en el Caribe, cuando un buque fue remolcado hasta un puerto estadounidense.
Con esta nueva operación, de que EE.UU. destruye en el Pacífico otra lancha, suman más de 30 embarcaciones destruidas y alrededor de un centenar de personas muertas, presuntamente vinculadas al crimen organizado. El gobierno estadounidense no ha difundido detalles sobre sus identidades.
Estados Unidos mantiene una presencia militar significativa en las costas venezolanas y el mandatario republicano no ha descartado la posibilidad de extender los ataques hacia objetivos terrestres bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Agencias






