El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó este martes haber destruido 16 buques de guerra iraníes, en su mayoría barcos minadores, en las cercanías del estrecho de Ormuz, en el marco de los once días de conflicto entre la coalición liderada por Washington e Israel contra Irán. El organismo militar acompañó el anuncio en X con un video que muestra los ataques a las embarcaciones, la mayoría de ellas pequeñas lanchas amarradas a muelles.
La cifra supera la anunciada horas antes por el propio presidente Donald Trump, quien afirmó en Truth Social haber destruido «diez barcos y/o barcos inactivos de colocación de minas». El Centcom precisó que los ataques buscan «degradar la capacidad del régimen iraní para proyectar poder en el mar y acosar al transporte marítimo internacional».
La amenaza de las minas
Los barcos minadores han pasado a ocupar el centro del relato del conflicto luego de que dos fuentes cercanas a informes de inteligencia estadounidenses confirmaran a CNN que Irán ha comenzado a colocar minas en el estrecho de Ormuz. Según esas fuentes, por ahora se han desplegado solo unas pocas docenas, pero advierten que Irán podría llegar a colocar cientos de minas con la flota que aún conserva.
El Centcom justificó los ataques señalando que «durante años, las fuerzas iraníes han amenazado la libertad de navegación en aguas esenciales para la seguridad y prosperidad de Estados Unidos, la región y el mundo».
El estrecho, en el centro de la crisis energética global
Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una parte significativa de los minerales estratégicos globales. Teherán, que en un primer momento negó que el canal estuviera cerrado, reconoció hace unos días que es «poco probable garantizar la seguridad en la zona», lo que ha generado una escalada en los precios del crudo y una crisis de seguros marítimos que mantiene atrapados a miles de buques a ambos lados del estrecho.






