En un giro determinante para la seguridad regional en este marzo de 2026, Ecuador y Estados Unidos han iniciado formalmente operaciones militares combinadas en territorio ecuatoriano. El anuncio, realizado por el presidente Daniel Noboa, marca una «nueva fase» en la guerra contra el crimen organizado, la minería ilegal y el narcoterrorismo que ha desestabilizado al país andino en los últimos años.
Por su parte, el Comando Sur de los EE. UU., bajo el mando del general Francis L. Donovan, validó el inicio de estas acciones calificándolas como un ejemplo de «compromiso inquebrantable» para combatir el flagelo que afecta a América Latina y el Caribe.

Tecnología y «Guerra de Drones»
La operación, cuyos detalles específicos permanecen bajo secreto militar, incluye el uso de tecnología avanzada para el rastreo y neutralización de grupos armados.
Entre los puntos clave de la cooperación, destaca una Inversión millonaria. EE. UU. ha suministrado 13,5 millones de dólares en ayuda directa de seguridad y 6 millones adicionales en tecnología de drones.
Las operaciones se centran en las bandas Los Lobos y Los Choneros, organizaciones ya calificadas como «terroristas» por Washington y vinculadas a los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.
Los videos difundidos por el Comando Sur muestran sobrevuelos con cámaras de visión nocturna sobre zonas donde operan grupos irregulares, evidenciando una capacidad de detección térmica y aérea sin precedentes en la zona.






