El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este viernes como una «catástrofe» la situación vivida en la ciudad autónoma española de Ceuta, donde se registró el ingreso de miles de extranjeros de forma irregular a través del paso fronterizo con Marruecos. Durante una reunión de gabinete, el mandatario estadounidense aseguró que el fenómeno «parece una invasión de un país» y atribuyó los hechos a una supuesta «ley débil» y a una «mala gestión» por parte del Gobierno en Madrid.
Trump utilizó el escenario europeo para respaldar su propia política migratoria y advertir sobre el panorama político de cara a las próximas elecciones de medio término en su país, proyectando escenarios similares en caso de una victoria de sus contendientes políticos.
Balance oficial y respuesta institucional
Durante la jornada del jueves, tanto Ceuta como Melilla registraron momentos de máxima tensión con la llegada masiva de migrantes irregulares por el espigón fronterizo del Tarajal y a nado por el litoral, alcanzando picos de flujo de aproximadamente 3.000 personas por hora.
Ante la magnitud de los hechos que desbordaron la capacidad de respuesta local:
- Retornos oficiales: El Gobierno español confirmó que al menos la mitad de las personas que ingresaron y las devolvieron a su país de origen.
- Visita oficial: El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se desplazó este viernes a Ceuta para atender de manera directa la crisis.
- Calificación institucional: Sánchez definió lo sucedido como «un ataque, una violación de la integridad territorial de España».






