El nuevo encargado de Negocios de EE.UU. en Venezuela, John Barrett, reafirmó este lunes que el sector privado y la inversión estadounidense son los «elementos clave» para convertir al país en un centro energético mundial. En su primer gran pronunciamiento tras asumir el cargo, Barrett subrayó que la participación empresarial es el pilar fundamental del plan de tres fases impulsado por la administración de Donald Trump para la estabilización y transición económica del país.
Durante un encuentro con la Cámara Petrolera de Venezuela, el diplomático calificó el contexto actual como una «oportunidad histórica» para fortalecer los vínculos energéticos. Barrett enfatizó que la visión de Washington busca construir una «nueva Venezuela» más integrada comercialmente con la región y con una conexión estratégica reforzada hacia los Estados Unidos.
Un plan de tres fases para la estabilidad
La gestión de Barrett, quien llegó a Caracas el pasado 23 de abril en sustitución de Laura Dogu, se centrará en ejecutar la hoja de ruta diseñada por la Casa Blanca. Este plan contempla:
- Estabilización: Mitigar la volatilidad económica actual.
- Recuperación: Reactivar el aparato productivo mediante capital privado.
- Transición: Lograr una integración plena en los mercados internacionales.
El representante estadounidense aseguró que el éxito de este vínculo bilateral será «determinante para el futuro del hemisferio», marcando un inicio de gestión activo que ya incluye reuniones de alto nivel con autoridades venezolanas.






