La Policía Nacional de España desarticuló una red transnacional de trata de seres humanos con fines de explotación sexual que operaba en territorio europeo y cuya base de captación se localizaba en Venezuela. El operativo, denominado «Operación Cherry», culminó con la detención de cinco personas, entre ellas los dos líderes de la organización criminal, quienes compartían la nacionalidad venezolana y quedaron capturados en la localidad de Ponferrada, León.
La investigación penal inició el pasado 10 de abril en la ciudad de Oviedo, luego de que una denuncia ciudadana alertara sobre el cautiverio de una joven venezolana. Los funcionarios policiales localizaron a la víctima en una vivienda donde permanecía retenida bajo estricta vigilancia de cámaras de seguridad, a quien obligaban a ejercer la prostitución para costear una deuda impuesta por la organización criminal que ascendía a los 10.000 euros. En esa primera fase, los agentes capturaron a una mujer de origen brasileño encargada del control directo de la afectada.
Cooperación policial entre España y el CICPC de Venezuela
Debido a la dimensión transnacional del grupo delictivo, las autoridades españolas activaron mecanismos de cooperación internacional junto a Interpol, la Agregaduría de Interior en Chile y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Venezuela. Esta articulación de fuerzas permitió identificar plenamente a los dos líderes de la banda en Suramérica, considerados de alta peligrosidad por su destreza en el manejo de armas de fuego y su amplio prontuario criminal. Ambos sospechosos resultaron arrestados el 8 de mayo y ya ingresaron en prisión por orden judicial.
Asimismo, comisiones de la Brigada de Extranjería y Fronteras de Murcia localizaron y detuvieron en dicha comunidad a otras dos mujeres de nacionalidad venezolana. Las investigaciones determinaron que estas dos ciudadanas cumplían funciones logísticas clave para la red, encargándose de las tareas de traslado, alojamiento y control de las víctimas apenas pisaban el territorio español; ambas también recibieron medida privativa de libertad.
Conexiones criminales y protección a las familias
La intervención oportuna del CICPC en Venezuela permitió garantizar la protección y el resguardo de los familiares de la víctima rescatada en Oviedo, quienes estaban siendo blanco de constantes amenazas de muerte por parte de los captores. Por otra parte, el cruce de información con las autoridades policiales de Chile permitió confirmar que uno de los líderes venezolanos detenidos en España poseía una notificación roja de Interpol emitida por Santiago de Chile. Al sujeto lo solicitan desde el año 2021 por la explotación de menores de edad venezolanas bajo el mismo modus operandi.






