Una delegación de alto nivel de Venezuela viajará a Washington a finales de este mes para sostener un encuentro formal con el Fondo Monetario Internacional (FMI), según confirmó el presidente encargado del Banco Central de Venezuela (BCV), Luis Pérez. El anuncio se produce inmediatamente después de que el Ejecutivo nacional oficializara el inicio de un proceso de reestructuración de la deuda externa soberana y de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Esta aproximación bilateral ocurre luego de que el Gobierno de Estados Unidos emitiera una autorización que permite la ejecución de ciertos servicios legales, financieros y de consultoría directamente vinculados a la renegociación de los compromisos financieros del país caribeño. Pérez enfatizó que este reordenamiento financiero representa una oportunidad crucial para que la nación logre salir «de las sombras» del sistema bancario y económico internacional.
Proyecciones de crecimiento y postura oficial
El máximo representante del BCV afirmó que las relaciones institucionales con el FMI nunca debieron haberse roto y proyectó un panorama optimista, estimando que la economía nacional podría registrar un crecimiento cercano al 8% hacia finales del año 2026. Por su parte, el Ministerio de Economía, liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, calificó la medida como una decisión responsable y nacionalista que busca aliviar la carga financiera para destinar los recursos del Estado al bienestar social.
Las autoridades venezolanas señalaron a través de un comunicado oficial que el principal objetivo de esta agenda diplomática constructiva es lograr un alivio sustancial de los compromisos adquiridos. Con ello, el Gobierno busca reconstruir la capacidad para movilizar financiamiento internacional, atraer capitales privados extranjeros, estabilizar la macroeconomía y generar nuevos empleos estables en todo el territorio.
El FMI a la expectativa de las propuestas
Desde la sede del organismo multilateral en Washington, la portavoz del FMI, Julie Kozack, aclaró en rueda de prensa que la institución mantiene contactos regulares con las autoridades locales exclusivamente para el intercambio de información económica. Sin embargo, precisó que el fondo no ha participado en el diseño del plan de reestructuración ni en la elaboración del análisis de sostenibilidad de los pagos.
Pese a no estar involucrados formalmente hasta el momento, Kozack subrayó que restaurar la sostenibilidad fiscal y de la deuda es una prioridad de alto impacto para la República. La vocera puntualizó que, aunque estas renegociaciones se ejecutan habitualmente bajo el paraguas de programas de asistencia del fondo, las discusiones y acuerdos definitivos corresponden de forma exclusiva a la administración venezolana y a sus respectivos acreedores internacionales.






