En una jornada trascendental para la diplomacia venezolana, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, encabezó este lunes la delegación nacional ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Durante su intervención, Rodríguez ratificó que la postura de Venezuela no es un acto de rebeldía, sino una defensa firme de la soberanía nacional y del cumplimiento estricto del Acuerdo de Ginebra de 1966.
La mandataria enfatizó que la controversia territorial con Guyana debe resolverse mediante una solución negociada y vinculante, denunciando que Guyana ha intentado de manera unilateral y «oportunista» redefinir el conflicto tras el descubrimiento de yacimientos petroleros en la zona en disputa.
Pruebas irrefutables: Más de tres mil folios de evidencia
Venezuela presentó ante el tribunal una documentación exhaustiva que, según la delegación, demuestra la propiedad histórica del territorio. Rodríguez aseguró que cuentan con más de tres mil folios de evidencias que certifican que la Guayana Esequiba forma parte de Venezuela desde su nacimiento como República.
Puntos clave de la comparecencia:
Invalidez del Laudo de París: Venezuela ratificó que el Tratado Arbitral de Washington y el Laudo de París son «nulos e írritos» por ser fraudulentos.
Crítica a la postura de Guyana: La presidenta encargada señaló que Georgetown abandonó la «buena fe» para priorizar intereses mercantiles y petroleros, sustituyendo la negociación por el litigio.
Legado histórico: Se recordó que, en 1825, el Reino Unido reconoció el límite oriental de la Gran Colombia en el río Esequibo, confirmando que Londres nunca tuvo títulos legítimos sobre ese territorio.
Rodríguez concluyó su intervención asegurando que el país está dispuesto a resolver la controversia bajo el único marco jurídico válido: el Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual preserva los derechos históricos irrenunciables de los venezolanos.






