La Cruz Roja Española advirtió que las principales necesidades de los afectados por los recientes terremotos en Venezuela son el alojamiento temporal, la alimentación, el acceso a agua potable, el saneamiento y la atención psicosocial.
Raquel Bernedo, técnica de Emergencias de la organización, explicó desde Caracas que muchas personas permanecen a la intemperie y se niegan a abandonar las zonas afectadas porque esperan noticias de familiares desaparecidos o intentan resguardar las pertenencias que quedaron entre los escombros.
La especialista alertó que garantizar agua potable y condiciones adecuadas de saneamiento es prioritario para prevenir brotes de enfermedades y otros problemas de salud pública.
También destacó la importancia del acompañamiento psicológico tanto para las familias damnificadas como para los equipos de rescate, debido al fuerte impacto emocional que ha dejado la tragedia.
Cruz Roja instalará una clínica de apoyo
La organización informó que esta semana enviará el equipamiento necesario para instalar una clínica, probablemente en La Guaira, que reforzará la atención médica junto al hospital de campaña ya operativo en la zona.
Bernedo señaló que el principal desafío logístico es la alta demanda de recursos por parte de las organizaciones humanitarias que trabajan en el terreno. No obstante, afirmó que hasta ahora la coordinación ha permitido el ingreso de personal y ayuda internacional sin mayores contratiempos.
Como parte de esa asistencia, Cruz Roja Española ya envió un cargamento de 17 toneladas de insumos desde Panamá.
Continúan la búsqueda y la reunificación familiar
La organización también colabora con equipos de búsqueda y rescate de Colombia, México, Costa Rica, Aruba y Panamá, además de desarrollar campañas de preparación ante sismos.
En coordinación con la Cruz Roja Venezolana, mantiene un servicio para restablecer el contacto entre familiares separados por la emergencia. Hasta ahora, la institución ha recibido más de 2.000 solicitudes de comunicación provenientes de Venezuela, países vecinos y España.
Bernedo recordó que, aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas, todavía existen motivos para mantener las labores de búsqueda.
«Es verdad que, a partir de las 72 horas, es más complicado encontrar personas con vida, pero también es cierto que ayer se encontraron personas que llevaban 96 horas entre escombros», afirmó.
Según los datos citados por EFE, los terremotos registrados el pasado miércoles en el norte de Venezuela dejaron al menos 1.450 fallecidos, 3.150 heridos y cuantiosos daños materiales.






