Al menos 18 migrantes perdieron la vida tras un intento masivo de cruzar la frontera desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta. Miles de personas irrumpieron en la zona limítrofe entre el jueves y la madrugada de este viernes, desencadenando una de las mayores crisis migratorias registradas en la región en los últimos años.
Las autoridades españolas desplegaron un fuerte operativo de seguridad para reforzar la contención y el control fronterizo. Según la agencia Associated Press (AP), los cuerpos de seguridad continúan realizando labores de asistencia a los migrantes afectados en medio de la emergencia. Imágenes difundidas por la televisión pública española (RTVE) evidenciaron la gravedad de la situación, mostrando vehículos incendiados en el lado marroquí como producto de los enfrentamientos ocurridos durante la madrugada.
Rachid Sbihi, presidente de una asociación que representa a agentes de la Guardia Civil en la zona, calificó el evento como una «grave crisis humanitaria». Sbihi advirtió que la multitud logró sobrepasar los controles hacia el territorio español y que miles de migrantes pasaron la noche durmiendo a la intemperie en parques y aceras. Destaca con preocupación la presencia de numerosos menores de edad no acompañados deambulando por las calles de Ceuta.
Ceuta, junto con Melilla, representa la única frontera terrestre entre África y la Unión Europea. La magnitud de este trágico incidente subraya nuevamente la extrema presión migratoria que soporta esta zona y los profundos desafíos humanitarios y de seguridad que enfrentan ambas naciones.






