El secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una alerta urgente este lunes ante el Consejo de Seguridad, exigiendo la reapertura «inmediata» del estrecho de Ormuz, y es que el diplomático advirtió que la parálisis de esta vía marítima estratégica no solo dispara los precios de la energía, sino que encamina al mundo hacia una crisis alimentaria sin precedentes, afectando principalmente a las poblaciones más vulnerables de África y el sur de Asia.
Crisis en el estrecho de Ormuz: Un golpe a la economía mundial
La interrupción del tráfico, provocada por el control iraní desde el pasado 28 de febrero y el posterior bloqueo naval de Estados Unidos, ha generado un cuello de botella que asfixia el comercio internacional. Guterres subrayó que por esta ruta circula el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo, además de un tercio de los fertilizantes globales.
Impacto en la cadena de suministros y marineros varados
La situación actual es descrita como la mayor disrupción logística desde la pandemia y el inicio del conflicto en Ucrania. Los datos presentados por la ONU son alarmantes:
- Buques atrapados: Más de 2.000 embarcaciones comerciales están varadas.
- Tripulaciones en riesgo: Cerca de 20.000 marineros civiles permanecen en alta mar en condiciones de incertidumbre.
- Costos al alza: El precio del crudo ha superado la barrera de los 100 dólares, elevando drásticamente los fletes y seguros marítimos.
La postura de la Organización Marítima Internacional (OMI)
Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI, reforzó el mensaje de Guterres señalando que la libertad de navegación no es negociable. Instó a las potencias involucradas a respetar los marcos internacionales de seguridad y a permitir la evacuación de emergencia de las tripulaciones que han quedado atrapadas en el fuego cruzado diplomático y militar.
Agencias/OZ






