La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lideró este lunes 15 de junio la firma de un memorándum de entendimiento con la corporación transnacional estadounidense General Electric. El acuerdo bilateral tiene como propósito central fortalecer la generación de energía y ejecutar la modernización de la infraestructura tecnológica del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La mandataria nacional informó que los equipos técnicos de la compañía permanecieron durante seis semanas en el territorio venezolano realizando un levantamiento minucioso sobre el parque eléctrico. El diagnóstico abarcó tanto las plantas de generación hídrica como las de generación térmica, sentando las bases operativas para el plan de recuperación energética.
Metas fijadas para el mediano y largo plazo
En este sentido, Rodríguez instruyó a sus comisiones agilizar los trámites institucionales para transformar el memorándum en un contrato formal en el lapso más breve posible. Asimismo el plan de trabajo binacional contempla una ruta de ejecución dividida en dos etapas fundamentales:
- Primeros 24 meses: Recuperación e incorporación de los primeros 1.000 megavatios al flujo nacional.
- Plazo de cuatro años: Rehabilitación e inyección de un total de 5.000 megavatios indispensables para el desarrollo productivo.
Además, el acto oficial se desarrolló en las instalaciones del Palacio de Miraflores con la participación de la directiva de General Electric y el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Caracas, John Barret.
Alianzas internacionales previas para el SEN
La presidenta encargada recordó que este pacto complementa las acciones asumidas la semana previa con la firma de un contrato similar con la empresa argentina IMPSA. Dicha corporación suramericana asumirá la culminación de la central hidroeléctrica Tocoma, en el sur de Venezuela, junto a otras obras de mantenimiento correctivo que añadirán más de 2.400 megavatios adicionales a la red de distribución.
Estas maniobras conjuntas generan grandes expectativas en las regiones más vulnerables del país, donde los sectores comerciales y residenciales dependen de la estabilización del SEN para normalizar sus actividades.






