El Gobierno de China advirtió este martes que los derechos e intereses legítimos de sus empresas y ciudadanos en Venezuela deben ser debidamente protegidos. El pronunciamiento surge ante las interrogantes sobre el impacto que generará el nuevo acuerdo petrolero firmado entre Caracas y Washington en los proyectos e inversiones chinas consolidadas en el país sudamericano.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, formuló estas declaraciones durante una rueda de prensa realizada en Beijing. El funcionario sostuvo que las relaciones bilaterales entre los Estados deben regirse bajo los principios de la Carta de las Naciones Unidas, destacando que la cooperación comercial internacional tiene que sustentarse en la igualdad, el beneficio mutuo y el respeto a la legalidad vigente.
El representante diplomático subrayó que los convenios de cooperación suscritos entre ambas naciones se amparan tanto en el derecho internacional como en las legislaciones internas. Por esta razón, insistió en que las inversiones de origen chino en territorio venezolano necesitan contar con garantías jurídicas y operativas firmes frente a cualquier modificación del panorama energético nacional.
Casa Blanca reveló detalles del acuerdo petrolero de EE.UU.
La postura de Pekín se da a conocer poco después de que la Casa Blanca revelara los términos de un extenso convenio energético con Venezuela. El pacto estipula que la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP) asuma por un período de cien años la operación de diecisiete campos con reservas estimadas en sesenta y cinco mil millones de barriles de petróleo.
De acuerdo con el reporte de Washington, gran parte de los campos petroleros que pasarán a manos de NABEP se encontraban previamente bajo el control de firmas chinas y rusas, así como de corporaciones estatales venezolanas. La administración estadounidense justificó la medida como parte de una estrategia geopolítica para disminuir la presencia de potencias extranjeras rivales y encauzar miles de millones de dólares en inversiones para reactivar la industria petrolera local.






