Durante su intervención en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en Bangkok, el vicepresidente de Economía de Venezuela y representante del país ante el FMI, Calixto Ortega, expuso el plan económico del Ejecutivo nacional. La estrategia está orientada al impulso de las industrias extractivas de petróleo y minería como motores de financiamiento para el desarrollo productivo y la infraestructura básica.
Ortega trazó una hoja de ruta estructurada en cuatro pilares fundamentales, destacando el aprovechamiento de la producción de hidrocarburos y minerales como vía para la generación de divisas. «Son los principales motores para generar ingresos externos y nos permiten financiar el resto de la economía», afirmó el funcionario.
Asimismo, precisó que la recaudación fiscal proveniente de estas industrias se destinará prioritariamente a recuperar servicios básicos desatendidos en la última década, como el suministro eléctrico y el sistema de agua potable, además de avanzar en la reconexión con el sistema financiero internacional para atender la deuda pública.
Proyecciones del FMI y contexto macroeconómico
La presentación coincide con la publicación del informe sobre Perspectivas Económicas Mundiales del FMI, en el cual el organismo internacional proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano del 5 % para el presente año y del 7 % para 2027. Por su parte, la administración nacional ha señalado que el país acumula 22 trimestres de avance económico consecutivo.
«Si Venezuela ha crecido con las restricciones que hemos sufrido, ahora nos llega una buena oportunidad para que el crecimiento alcance su verdadero potencial», subrayó el expresidente del Banco Central de Venezuela (BCV), organismo que reanudó sus relaciones institucionales con el FMI el pasado mes de abril tras romper lazos en 2019.
No obstante, el informe del FMI prevé que la inflación en el país cierre el año en un 467,9 %, fenómeno vinculado principalmente a la depreciación del bolívar y al incremento en la cotización del dólar, moneda de referencia para la fijación de precios desde el periodo de hiperinflación registrado entre 2017 y 2021. Pese al repunte económico, sectores sindicales y trabajadores han denunciado que la crisis salarial se mantiene en diversos ámbitos laborales.
Fortalecimiento de la moneda nacional y lecciones aprendidas
En cuanto a la dolarización transaccional de la economía local, el representante venezolano descartó que el uso de divisas sea la solución estructural a largo plazo y reiteró el compromiso oficial de recuperar la soberanía monetaria.
«La dolarización no es la respuesta adecuada para el país, sino fortalecer nuestra moneda nacional. El crecimiento y la estabilidad se verán reflejados en el fortalecimiento del bolívar. A medio plazo, nuestra moneda cubrirá el 100 % de nuestra economía local», sostuvo Ortega.
Finalmente, el vicepresidente de Economía afirmó que el país «ha aprendido de sus errores» pasados respecto a la dependencia absoluta de las importaciones durante los ciclos de altos precios petroleros, e insistió en que los ingresos proyectados se reinvertirán para diversificar y fortalecer la capacidad industrial de la nación.






