La multinacional ExxonMobil Holdings Corp. mantuvo conversaciones esta semana con el gobierno de Venezuela para evaluar su posible retorno al país, sumándose a la lista de gigantes energéticos que exploran alianzas en la nación con las mayores reservas de crudo del mundo. Altos ejecutivos de la compañía viajaron a Caracas para negociar el acceso a yacimientos ricos en crudo pesado, a pesar de evaluar los riesgos tras las nacionalizaciones de sus activos ocurridas en décadas pasadas.
El principal interés de la petrolera está centrada en recuperar el control de los yacimientos Petrovictoria y Petromonagas, operados por la firma en la Faja del Orinoco antes de estatizarlos a mediados de los años 2000, además de buscar derechos en la región de Carabobo. Este acercamiento se alinea con los esfuerzos impulsados por la administración de Donald Trump para reactivar la industria petrolera venezolana mediante la incorporación de capital y tecnología estadounidense.
Expectativa y contexto de inversión
Aunque el director ejecutivo de la empresa, Darren Woods, había señalado en enero que el país presentaba condiciones desfavorables para la inversión, la postura de la corporación ha mostrado un giro significativo. El posible acuerdo se gesta en paralelo a los pactos anunciados recientemente por otras empresas como Chevron, Eni y Continental Resources, marcando un nuevo escenario para el sector hidrocarburífero nacional.






