El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ofreció un nuevo balance sobre el devastador doble terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio. A través de su canal de Telegram, el funcionario informó que la cifra de víctimas mortales aumentó a 4.829, mientras que el número de heridos se estabilizó en 16.740.
Rodríguez detalló el alcance de la emergencia habitacional y la respuesta del Estado:
- Damnificados: 17.907 personas perdieron sus hogares.
- Familias atendidas: Un total de 128.324 familias han recibido asistencia.
- Rescates: Los cuerpos de emergencia han logrado salvar a 6.462 personas.
- Réplicas: Se han registrado 1.284 movimientos secundarios tras los sismos principales de magnitudes 7,2 y 7,5.
Infraestructura colapsada y refugios temporales
El reporte oficial indica que 856 edificios sufrieron daños estructurales graves, de los cuales 190 colapsaron por completo. Para atender a la población afectada, las autoridades habilitaron 106 campamentos provisionales que actualmente albergan a 20.857 ciudadanos.
Un hito sísmico en la historia venezolana
Este doble evento telúrico ya se posiciona como uno de los más potentes en la historia de Venezuela. De acuerdo con los registros de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), el antecedente más severo documentado es el Terremoto de San Narciso, ocurrido el 29 de octubre de 1900 en Caracas, con una magnitud de 8,0.
Aquel sismo histórico de 1900, aunque dejó un saldo menor de víctimas (21 fallecidos y más de 50 heridos), causó estragos masivos en la infraestructura de la época:
- Caracas: Severos daños en la Catedral y múltiples templos como Santa Capilla y San Francisco.
- La Guaira y el litoral: Grietas de hasta 300 metros en Camurí, destrucción de la iglesia de Naiguatá y parálisis de la vía ferroviaria por derrumbes.
- Interior del país: Destrucción casi total en Guatire (237 casas y el templo parroquial caídos) y daños graves en Guarenas, Valencia y Ciudad Bolívar.
Como dato histórico curioso, el sismo de 1900 obligó a la población a dormir en plazas durante meses debido a las más de 250 réplicas. Incluso el entonces presidente, Cipriano Castro, se fracturó un tobillo al saltar por una ventana de la Casa Amarilla en camisón de dormir para salvar su vida.






