Un atroz crimen conmocionó a la población de San Mateo, en el estado Aragua, tras revelarse el asesinato de Carlos Javier Sarmiento Berrío (45) a manos de su compadre, Kervin Ramírez. El móvil del suceso, según las investigaciones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), fueron los celos por una presunta relación clandestina entre la víctima y la pareja del victimario.
Una emboscada planificada
El pasado viernes, Ramírez diseñó un plan para quedar a solas con Sarmiento. Bajo la excusa de solicitarle ayuda para reparar un desperfecto mecánico de su vehículo, lo citó en su vivienda ubicada en la calle Cedeño. Para asegurar la soledad en el recinto, el presunto homicida pidió a su pareja que trasladara a sus hijos a un centro comercial.
Al concluir su jornada laboral en el Central Azucarero El Palmar, Carlos Javier acudió a la cita sin sospechar que sería confrontado. En medio de una acalorada discusión por la supuesta infidelidad, Kervin Ramírez le propinó seis impactos de bala, causándole la muerte de forma instantánea.
Ocultamiento y rastreo bancario
Tras el asesinato, Ramírez sepultó el cadáver en el patio de su propia casa. Sin embargo, un error fue clave para su captura: el robo de las tarjetas bancarias de la víctima. El uso de estos instrumentos permitió a los funcionarios rastrear los movimientos financieros, lo que condujo inicialmente a Jesús Enrique Fuentes Rodríguez (39).
Fuentes Rodríguez, quien presuntamente facilitó el arma de fuego, resultó abatido tras enfrentarse a las comisiones policiales durante su localización.
Confesión y hallazgo del cadáver
Tras la presión de las investigaciones, el Cicpc logró la detención de Kervin Ramírez, quien terminó admitiendo su responsabilidad en el homicidio. El victimario condujo a los agentes al lugar exacto en el patio de la vivienda donde había enterrado a su compadre, procediéndose de inmediato a la exhumación del cuerpo.






