Jesús Carpio, venezolano de 25 años residente en Orlando, Florida, fue asesinado apenas cuatro días después de haber sido deportado a Venezuela desde Estados Unidos. Según reportaron Telemundo y El Nacional, el joven fue interceptado por hombres armados en su casa en Tucupido, estado Guárico, mientras visitaba a sus familiares. Su padre resultó herido en el mismo ataque.
«Entraron unas personas, lo asesinaron, no sabemos quiénes son, no sabemos por qué, simplemente pasó», relató un allegado a Telemundo.
Cómo ocurrió la deportación
La cronología comenzó el 28 de enero, cuando Carpio fue detenido durante una parada de tráfico en el área de Gen City, condado de Polk, al salir de su trabajo. La Oficina del Alguacil del condado informó que conducía con la licencia y la placa suspendidas, un cargo menor. Aunque su familia pagó la fianza, las autoridades migratorias lo trasladaron a un centro de detención.
Ante la perspectiva de esperar hasta un año para una audiencia migratoria, Carpio optó por firmar su salida voluntaria. «Nos llamó desesperado diciéndonos que él no es ningún delincuente para estar tanto tiempo preso… en su desesperación aceptamos que firmara su salida», relató su hermana, Girbelli Carpio, a Telemundo.
El joven se encontraba en Estados Unidos bajo el programa de parole humanitario y tenía una solicitud de asilo político en curso al momento de su detención.






