Han pasado 12 temporadas desde que la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) vivió uno de los capítulos más memorables de su historia. En la campaña 2013-14, Alex Cabrera, conocido como el “Samurái”, se convirtió en el máximo jonronero de una temporada al imponer un registro de 21 cuadrangulares, superando la marca de 20 que había establecido Baudilio Díaz en la edición 1979-80.
El jonrón 21 que inmortalizó al Samurái
El artillero monaguense, con 42 años de edad y en su décima séptima campaña en el circuito, ya había dado muestras de su poder al conectar 17 jonrones solo en Alex noviembre de 2013. Sin embargo, su hazaña se consolidó el 14 de diciembre de ese año, cuando en el estadio de la UCV igualó el récord de Díaz con un batazo frente a Eddie McKiernan, de Caribes de Anzoátegui. Ocho días después, el 22 de diciembre, Cabrera escribió su nombre en los libros de historia al conectar el cuadrangular número 21 ante Daryl Thompson, también de Caribes, con tres compañeros en circulación.Un aficionado atrapó la pelota y la entregó al nuevo dueño de la marca.
Alex Cabrera no solo se quedó con el récord de jonrones, sino que coronó su temporada con la Triple Corona ofensiva, al liderar el circuito en promedio (.391), cuadrangulares (21) y carreras impulsadas (59). Fue la primera vez en 80 años de historia de la LVBP que un jugador alcanzaba semejante logro con los Tiburones de La Guaira.
Uno de los sluggers más dominantes
Su trayectoria en Venezuela lo consolidó como uno de los sluggers más dominantes. Lideró el departamento de jonrones en cinco ocasiones, compartiendo el primer lugar en 1997-98 y 1999-2000, y reinando en solitario en 2000-01, 2013-14 y 2015-16. Además, obtuvo tres veces el premio “Víctor Davalillo” al Jugador Más Valioso: una con Pastora (1997-98) y dos con Tiburones (2013-14 y 2015-16).
Casi once años después, el 20 de diciembre de 2024, Renato Núñez, de los Navegantes del Magallanes, igualó la marca de Cabrera al conectar su jonrón número 21 de la campaña frente a Jorgan Cavanerio, de Tigres de Aragua. De esta manera, el récord que parecía inalcanzable volvió a compartirse, aunque la hazaña de Cabrera la siguen recordando como una de las más emblemáticas en la historia del béisbol venezolano.
Agencias






