Un histórico e inesperado acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, anunciado el domingo 14 de junio de 2026, marca el fin «inmediato y permanente» de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano. Tras más de tres meses de un conflicto que desestabilizó la economía global, el pacto abre el camino para la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, un alivio directo para los mercados internacionales.
La ceremonia oficial de firma se llevará a cabo el próximo viernes 19 de junio en Ginebra, Suiza, con la intermediación de Pakistán y el respaldo de la ONU y las principales potencias del G7.
Estrecho de Ormuz y activos congelados: Los pilares del acuerdo
En este sentido, el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el acuerdo a través de su red Truth Social, autorizando el levantamiento del bloqueo naval y la reapertura de la navegación en el estrecho de Ormuz, la vía marítima más importante para el petróleo global. Aunque inicialmente Trump habló de una apertura inmediata, luego aclaró que el paso se restablecerá formalmente tras la firma del viernes.
Negociaciones y la posición de Teherán
Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, ratificó el cese de hostilidades y anunció que en un plazo de 60 días comenzarán las mesas de diálogo para un acuerdo final sobre el programa nuclear y balístico. Mientras la agencia iraní Mehr informó sobre el desembolso inmediato de 12.000 millones de dólares en activos congelados a Teherán, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes emitió un comunicado en televisión estatal calificando el pacto como una victoria frente a los «enemigos estadounidenses y sionistas».
Reacción internacional y el G7
Además, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, celebró el avance diplomático e instó a las partes a redoblar esfuerzos. El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, y el mandatario francés, Emmanuel Macron, confirmaron que este acuerdo será el eje central de la cumbre del G7 en Francia, buscando garantizar el apoyo a la reconstrucción del Líbano y la estabilidad energética a largo plazo.
Agencias/OZ






