La empresa estadounidense North American Blue Energy Partners (NABEP) asumirá el control de diecisiete proyectos petroleros en Venezuela, desplazando la participación de consorcios chinos y rusos. Esta medida forma parte de un acuerdo de producción impulsado por el Gobierno de Estados Unidos para redirigir los envíos de crudo hacia refinerías en Texas y Luisiana.
Reasignación de proyectos estratégicos
Las autoridades venezolanas otorgaron catorce nuevas concesiones a la firma dirigida por el empresario Alejandro Betancourt. Entre los activos transferidos se encuentran cinco campos que operaban empresas estatales chinas, como Sinopec y China National Petroleum Corp, además de un yacimiento administrado por capital ruso.






