El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, inició este lunes un tratamiento complementario de radioterapia superficial en el cuero cabelludo. El procedimiento médico surge como una medida preventiva tras la intervención quirúrgica del pasado 24 de abril, donde le fue extirpado un carcinoma de células basales, una variante común de cáncer de piel de Lula da Silva.
Continuidad en la agenda presidencial
Según el boletín oficial emitido por el Hospital Sirio Libanés de São Paulo, el mandatario de 80 años continuará con sus actividades diarias y compromisos de Estado sin ningún tipo de restricción restrictiva. Su evolución permanece bajo el monitoreo estricto de un equipo médico de cabecera liderado por los reconocidos especialistas Roberto Kalil Filho y Ana Helena Germoglio.
Diagnóstico médico y cirugías previas
La dermatóloga y oncóloga cutánea encargada de la operación, Cristina Abdalla, aclaró que se trataba de una lesión localizada provocada por la exposición solar, descartando cualquier riesgo de metástasis o propagación a otros órganos del cuerpo. El doctor Kalil Filho explicó que la extirpación de estas lesiones es fundamental, ya que tienden a crecer continuamente, impidiendo la cicatrización natural y provocando sangrados constantes.
«El presidente continuará con sus actividades diarias sin restricciones, mientras permanece bajo el cuidado de equipos médicos», dictaminó el reporte hospitalario.
Este procedimiento preventivo se suma a una serie de intervenciones médicas a las que se ha sometido el mandatario desde el inicio de su tercer mandato en 2023. Entre los antecedentes clínicos recientes destacan una cirugía de cataratas en enero de este año, el drenaje de un hematoma craneal en diciembre de 2024 tras un accidente doméstico, y una operación de cadera en 2023. Pese a su historial médico, Lula mantiene su postura firme como candidato a la reelección para los comicios presidenciales de octubre.






