Desde las afueras de París, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, envió un mensaje contundente sobre el futuro de Cuba. Tras participar en el encuentro de cancilleres del G7, el alto funcionario afirmó que las condiciones actuales de precariedad en la isla señalan que «quizá ahora pueda ser el momento» para una transición política y económica definitiva.
Postura de EE.UU. ante la crisis cubana
Rubio, primer hijo de inmigrantes cubanos en ocupar la jefatura de la diplomacia estadounidense, vinculó directamente el colapso de los servicios públicos con la ineficiencia del modelo actual. Según sus declaraciones, los constantes apagones y el desabastecimiento crónico son el resultado de infraestructuras obsoletas de mediados del siglo XX que nunca recibieron mantenimiento.
El llamado al relevo generacional y sistémico
Para el secretario de Estado, el éxito que los cubanos alcanzan al emigrar es la prueba de que el talento existe, pero el sistema lo asfixia. «Es necesario cambiar el modelo económico y a las personas que están al mando», enfatizó Rubio, subrayando que este es el único camino para que la isla entre finalmente en el siglo XXI.






