La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves, por unanimidad y en segunda discusión, la Ley Orgánica de Rapidez y Optimización de los Procedimientos Administrativos. Este nuevo instrumento jurídico busca eliminar el «calvario burocrático» que enfrentan los ciudadanos en las taquillas públicas, promoviendo la digitalización y la eficiencia en la gestión del Estado.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, enfatizó que la ley será remitida a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia para ratificar su carácter orgánico. El objetivo central es simplificar los procesos que actualmente obstaculizan el bienestar de la población y el desarrollo económico nacional.
Objetivos fundamentales de la Ley
La normativa se apoya en tres pilares para transformar la relación entre el ciudadano y el Estado:
- Medidas Excepcionales: Adopción de mecanismos progresivos para agilizar servicios públicos y procesos económicos.
- Fortalecimiento Institucional: Aumentar la eficiencia de los órganos estatales en la protección de los Derechos Humanos.
- Simplificación de Trámites: Eliminación de formalidades innecesarias, inútiles o complejas que frenan los fines esenciales del Estado.
Hacia la transformación digital
Un aspecto clave de este proyecto es la modernización, sistematización y digitalización de los archivos y procesos. Esto permitirá que cualquier venezolano pueda ejercer sus derechos y completar solicitudes sin que su ubicación geográfica sea una limitante.






