Mientras gran parte de Occidente apenas comienza los preparativos para la cena de Nochevieja, el extremo oriental del planeta ya ha cruzado la frontera del tiempo. Bajo un ambiente de júbilo y esperanza, el relevo global de celebraciones ha comenzado en el Pacífico Sur, marcando el inicio de una cadena de festejos que recorrerá los 24 husos horarios del globo.
Los pioneros del Año Nuevo
El honor de inaugurar el calendario global correspondió, como es tradición, a la isla de Kiritimati (también conocida como Isla de Navidad) en la República de Kiribati. A las 08:35 GMT, este atolón coralino se convirtió en el primer rincón poblado en despedir el 2025, dando inicio a una jornada de celebraciones que no se detendrá hasta que el último rincón de la Polinesia haga lo propio.
Poco después, a las 11:05 GMT, el fervor festivo se trasladó a las islas de Samoa y Tonga. En estos archipiélagos de Oceanía, las ceremonias religiosas y los bailes tradicionales marcaron la entrada del 2026, aventajándose por varias horas al resto de los continentes debido a su posición estratégica respecto a la línea internacional de cambio de fecha.
Espectáculos de luces sobre el Pacífico
La modernidad y el color se apoderaron de la escena a las 11:12 GMT en Auckland, Nueva Zelanda. La ciudad neozelandesa protagonizó el primer gran despliegue visual de la jornada con su icónico espectáculo de pirotecnia sobre la Sky Tower, donde miles de personas se congregaron para presenciar las cascadas de luz que iluminaron el puerto de Waitematā.
Casi de forma simultánea, a las 12:02 GMT, las naciones de las islas Marshall, Fiji y Tuvalu se sumaron al júbilo. En estos estados insulares, la llegada del 2026 se vive con una mezcla de celebración turística y ritos locales, reafirmando su estatus como los guardianes del primer amanecer del año.
El invierno ruso despierta en 2026
Finalmente, a las 12:08 GMT, el gigante euroasiático hizo su entrada en el nuevo ciclo. Los habitantes de las penínsulas de Kamchatka y Chukotka, en el Extremo Oriente ruso, fueron los primeros ciudadanos de la Federación en brindar por el 2026. A pesar de las gélidas temperaturas características de la región, el calor de las plazas públicas y los eventos locales marcaron el inicio de una celebración que tardará once horas en cruzar todo el territorio ruso hasta llegar a Kaliningrado.






