El papa León XIV manifestó su profundo pesar tras el grave accidente ferroviario registrado la mañana de este miércoles, 28 de octubre, en la localidad de Urda (Toledo, España), cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron en la línea que conecta Madrid con Andalucía. La tragedia ha dejado un saldo preliminar de al menos 68 personas fallecidas.
A través de un telegrama firmado por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, el Santo Padre ofreció oraciones por el eterno descanso de las víctimas mortales y extendió sus condolencias a los familiares de los fallecidos. Asimismo, envió un mensaje de consuelo y deseos de pronta recuperación para los múltiples heridos.
En la misiva, el Pontífice también hizo un llamado a los equipos de emergencia para continuar con entereza las labores de socorro y asistencia, al tiempo que impartió la bendición apostólica como símbolo de esperanza.
Reacciones de la Iglesia y solidaridad internacional
La Conferencia Episcopal Española (CEE) emitió un comunicado oficial uniéndose al duelo colectivo. El episcopado pidió a la comunidad cristiana elevar oraciones por las víctimas y reconoció el arduo esfuerzo de las fuerzas de rescate y del personal médico que atiende la emergencia.
La magnitud del accidente ha generado una ola de solidaridad internacional, de manera muy destacada en América Latina. Gobiernos e instituciones de países como México, Colombia, Argentina, Cuba, Perú y Chile expresaron sus condolencias hacia el pueblo y el Gobierno español. La mandataria mexicana solicitó a su cancillería verificar la posible presencia de nacionales en el lugar del siniestro. Por su parte, las cancillerías de Venezuela, Ecuador, República Dominicana y Honduras también emitieron mensajes de condolencia y fraternidad ante el trágico evento.






