La cifra de víctimas mortales registradas tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado miércoles en Urda (Toledo) ha ascendido a 69 personas, según ratificó el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. En la zona del siniestro, los efectivos de salvamento prosiguen de forma ininterrumpida con las labores de rastreo y rescate.
El balance de fallecidos se incrementó este jueves con el deceso de un paciente que permanecía ingresado en condición crítica. Las indagaciones preliminares señalan probables deficiencias en las barreras de seguridad del entramado ferroviario, si bien los factores determinantes del suceso continúan bajo investigación.
Se calcula que más de medio millar de pasajeros se desplazaban a bordo de ambas unidades. Entre los afectados figuran ciudadanos de nacionalidad china, japonesa y filipina, además de un viajero argentino cuya muerte ha sido confirmada, convirtiéndose en el primer extranjero identificado entre los fallecidos.
Esta catástrofe se produce nueve meses después del siniestro de Adamuz (Córdoba), ocurrido en enero, el cual se cobró la vida de al menos 46 personas.
El Ejecutivo promete una investigación exhaustiva
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, garantizó que las pesquisas llegarán hasta las últimas consecuencias para esclarecer los motivos de la colisión entre los convoys de alta velocidad.
«Llegaremos hasta el final. De determinarse negligencias o vulnerabilidades en los sistemas de protección, se actuará con absoluta contundencia», aseveró el jefe del Ejecutivo.
Las indagaciones están siendo coordinadas por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, los órganos judiciales competentes, Renfe y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Sánchez tildó de «inadmisible» que el país registre dos sucesos de tal magnitud en un mismo año. Pese a que los indicios iniciales sugieren causas disímiles entre ambos episodios, remarcó que serán los peritajes oficiales los que establezcan las conclusiones definitivas.
Como respuesta a la crisis, el Ejecutivo se comprometió a implementar las reformas necesarias para restaurar la seguridad operativa y la certidumbre de los usuarios en la red ferroviaria.
Tres días de luto oficial en memoria de las víctimas
Para honrar la memoria de los fallecidos, el Gobierno ha declarado tres jornadas de luto nacional, del 29 al 31 de octubre. Sánchez manifestó sus condolencias a los familiares de los damnificados y a los heridos que continúan recibiendo atención médica, asegurando apoyo integral en el ámbito material y psicológico.
Dinámica del siniestro
El impacto se produjo en la mañana del miércoles 28 de octubre, poco antes de las 09:00 horas, en el corredor de alta velocidad que enlaza Madrid con Sevilla. Se vieron implicados un tren AVE operado por Renfe y una unidad de la compañía Iryo, ambos en sentido hacia la capital andaluza.
La formación de Renfe trasladaba a 397 viajeros, mientras que el convoy de Iryo contaba con 147 ocupantes. La colisión por alcance contra la parte posterior de este último provocó el descarrilamiento de múltiples vagones y la paralización total del tráfico ferroviario entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, apeló a la prudencia a la espera de que los análisis técnicos determinen la secuencia exacta del accidente y diluciden si existieron fallos del sistema o negligencias humanas.






