El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, sostuvo este miércoles una reunión de alto nivel en San Petersburgo con el presidente ruso, Vladímir Putin, en un esfuerzo por explorar vías diplomáticas que permitan poner fin a la guerra en Ucrania. El encuentro se desarrolla en el marco de la renovada iniciativa de la administración de Donald Trump para lograr un acuerdo de paz, acompañada de una creciente presión de Washington sobre el gobierno de Volodímir Zelenski.
La cita diplomática tuvo lugar durante la mañana en el Palacio de Constantino. El asesor de la presidencia rusa, Yuri Ushakov, confirmó la realización de la reunión y detalló que contó también con la participación del enviado presidencial ruso, Kiril Dmítriev, teniendo como eje central de la agenda las negociaciones sobre el conflicto en territorio ucraniano.
Antes de su llegada a suelo ruso, Witkoff sostuvo conversaciones previas en Oslo, Noruega, donde se reunió con el presidente Zelenski y diversos líderes europeos. De acuerdo con declaraciones del primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, el funcionario estadounidense contempla retornar a la capital noruega tras su diálogo con Putin para continuar con la ronda de consultas multilaterales.
Pese a los contactos de alto nivel, la mesa de negociación no presenta indicios de avances inmediatos, dado que Moscú y Kiev mantienen posturas fuertemente distanciadas sobre las condiciones mínimas para un cese del fuego. No obstante, Støre sugirió que el Kremlin podría estar mostrando una mayor disposición a evaluar alternativas por la vía diplomática.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, señaló que Moscú se encuentra abierto a escuchar las nuevas propuestas presentadas por la administración estadounidense, si bien matizó las expectativas al descartar resultados extraordinarios a corto plazo.
Tensiones entre Washington y Kiev
La misión diplomática de Witkoff coincide con un endurecimiento de la postura de la Casa Blanca hacia Kiev. El presidente Donald Trump reiteró públicamente la necesidad de que Ucrania alcance un entendimiento con Moscú y cuestionó la magnitud de la asistencia brindada por Washington.
«Queremos que Zelenski llegue a un acuerdo», aseveró Trump ante la prensa, advirtiendo que la prolongación del conflicto sin un pacto sobre la mesa podría derivar en consecuencias desfavorables para la parte ucraniana.
En el ámbito militar, Zelenski confirmó que Ucrania ha vuelto a recibir alertas tempranas de inteligencia sobre posibles ataques rusos con misiles por parte de sus aliados occidentales, tras un periodo de interrupción que motivó reclamos por parte de Kiev. El mandatario ucraniano precisó que la normalización del flujo de información estratégica se logró tras contactos directos con altos funcionarios de EE. UU., entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio.
A pesar de la intensificación de las gestiones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos, los enfrentamientos e intercambios de ataques con misiles de largo alcance persisten en el frente de batalla.






