El Ejército Popular de Liberación de China informó sobre el despliegue de fuerzas militares para vigilar el tránsito de un buque de guerra estadounidense en el Mar de China Meridional. Beijing calificó el ingreso de la embarcación como «ilegal» al registrarse en aguas cercanas a un banco de arena en disputa en las islas Spratly.
Por su parte, un vocero militar de Filipinas desestimó los señalamientos chinos y afirmó que el navío norteamericano no invadió territorio de la nación asiática. Precisó que ninguna potencia posee atribuciones para exigir autorizaciones previas sobre el tránsito legal en aguas internacionales, en el marco de las habituales operaciones de libertad de navegación que ejecuta la Armada de los Estados Unidos.
La tensión en la zona se mantiene elevada tras los recientes incidentes registrados el mes pasado, cuando una embarcación de la Guardia Costera china colisionó contra un buque filipino durante una misión de reabastecimiento en el arrecife Sabina. Cabe destacar que Filipinas mantiene un tratado de defensa mutua con Estados Unidos y disputa formalmente la soberanía de este archipiélago con China.
Incidente en las islas Pratas
De manera simultánea, la Guardia Costera de Taiwán reportó una incursión de la Guardia Costera china en aguas restringidas cercanas a las islas Pratas, ubicadas en el extremo norte del Mar de China Meridional.
Ante la situación, la patrulla taiwanesa «Taichung» interceptó la nave para exigir su retirada, lo que desencadenó un intercambio de advertencias por radio donde la parte china desconoció la soberanía de Taiwán, mientras que las autoridades de la isla reafirmaron su condición de Estado independiente. Este acontecimiento se suma al incremento del despliegue marítimo chino en las inmediaciones del territorio taiwanés, situación que mantiene en alerta a la comunidad internacional.






