Las fuerzas de seguridad de Argentina dispersaron este viernes con gases lacrimógenos y chorros de agua a presión una multitudinaria manifestación en Buenos Aires, convocada en defensa de la universidad pública y en rechazo a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.
La intervención policial se desencadenó tras un incidente provocado por un grupo de personas encapuchadas, quienes comenzaron a destrozar mobiliario urbano y a lanzar objetos contra el vallado de seguridad que custodiaba las inmediaciones del Congreso de la Nación.
A pesar de tratarse de un hecho focalizado, el despliegue y los elementos disuasivos empleados por las autoridades terminaron afectando a estudiantes, docentes, personal universitario y familias que se movilizaban de forma pacífica.
La jornada de protesta tuvo como objetivo central exigir al Ejecutivo la aplicación de la ley de financiamiento universitario para garantizar un mayor presupuesto a las casas de estudio, así como la recomposición salarial del sector y la asignación de recursos suficientes para el funcionamiento de las instituciones públicas.






